Entrevista

En pocas palabras... ¿Quién es Aurora?

Soy italiana, aunque a menudo la gente no se lo cree (risas). Soy mediadora intercultural e intento vivir experiencias diferentes para integrarlas todas en mi vida. Me gusta vivir otras culturas, convivir con personas de otros lugares y aprender de ellas.

¿Cuáles son tus tareas en la Asociación Marroquí?

En la Asociación Marroquí hago muchas cosas y muy diferentes. Por un lado, trabajo en la acogida de las personas que acuden a la asociación, recibiéndolas, inscribiéndolas en la base de datos y conociendo su situación. Por otra parte, doy clases de español a personas extranjeras y hago apoyo en el resto de clases. Además, ahora mismo ayudo en la preparación y ejecución de talleres, tanto en centros escolares como en la propia asociación con los y las jóvenes. Por último, me encargo de la parte técnica del programa de radio “Con mi acento”, en Onda Color.

¿Qué aspectos que todavía no has trabajado te gustaría tratar?

Me gustaría desarrollar actividades y talleres con los y las jóvenes migrantes a largo plazo, de manera permanente, para poder crear un clima cómodo que permita generar cohesión y aumentar el sentimiento de grupo.  

¿Es la primera vez que haces voluntariado?

 

No, no es la primera experiencia de este tipo que realizo. En años anteriores, trabajé en una ONG en Perú, en la periferia de Lima. Mis tareas se centraban, sobre todo, en el apoyo a personas de bajos recursos en la búsqueda de trabajos sostenibles, no precarios. 

Así mismo, me dedicaba al apoyo a estas personas en la preparación de entrevistas de trabajo, en la búsqueda de recursos, y ejercía de intermediaria con las posibles empresas contratantes. He tenido también experiencias de voluntariado de manera más puntual: tanto en mi país, Italia, como en Brasil. En este último, realicé actividades de tipo lúdico con niños y niñas en situación de pobreza. Con anterioridad ya habías trabajado con personas migrantes, ¿es así?

Sí, aunque el perfil de la mayoría de ellas era un poco diferente al de las que acuden a la asociación. En Perú, trabajé mucho con personas desplazadas, es decir, migrantes internas. En su caso, la migración se producía de las zonas amazónicas y andinas hacia la capital peruana. Así mismo, en aquella ocasión tuve la oportunidad de trabajar también con personas venezolanas que huían de la situación socio-política de su país.

  En concreto, ¿de qué te está sirviendo tu paso por la Asociación Marroquí?

 

Siento que estoy aprendiendo mucho: tanto de las personas que trabajan conmigo como de aquellas que acuden a la asociación. Me ayudan mucho a eliminar prejuicios que hubiera podido tener debido a los estereotipos que tenemos hacia otras culturas y hacia la propia. Me está cambiando la manera de percibir a las demás y estoy intentando ampliar también mi concepción de nociones como cultura, sociedad, interculturalidad, etc.