La valentía de Jamal: de Nador a Málaga en busca de futuro

18 años, Nador (Marruecos)

 

Jamal tiene una mirada transparente. Tanto como él mismo. Y, aunque no es plenamente consciente de ello, también tiene mucha valentía. Con solo 18 años, ya ha sorteado solo varios obstáculos. El primero, cruzar la frontera que separa su ciudad natal, Nador, y Melilla. Permaneció dos años en un centro hacinado de menores, en el que, según cuenta, no se sentía para nada a gusto. Aun así, las mayores trabas aparecieron cuando cumplió la mayoría y, a los ojos del Estado, dejó de ser un menor para pasar a ser un extutelado. 

 

Pese a todo, Jamal nunca pensó en renunciar a sus sueños, a su futuro. Así fue como llegó a Málaga, con la residencia en regla, donde ahora permanece acogido en el piso que gestiona la Asociación Marroquí para la Integración de los Inmigrantes, del proyecto Cobijando Sueños. No obstante, antes de eso, le tocó padecer las consecuencias de no tener un hogar en el que guardar la cuarentena declarada por el Estado de Alarma.

 

La pandemia le puso frente a una de las experiencias más difíciles de su vida. Una experiencia que supo afrontar con madurez, sabiendo que tenía que mantener la cabeza fría y que sería algo temporal. Un tiempo en el que, según cuenta Jamal, ha encontrado a personas buenas que están dispuestas a ayudar a otras personas. Se queda con eso y con el hecho de que se aprende de todo lo que ocurre en la vida.

 

Tiene claro que le toca esforzarse para encontrar ese futuro que vino buscando. Un futuro con un empleo que le permita ayudar a su familiaPara eso, se ha marcado como primer objetivo mejorar su castellano, además de retomar el instituto en cuanto comience el próximo año escolar. Aunque Jamal se muestra receptivo ante cualquier iniciativa que le permita dar los pasos para conseguir su propósito.

 

Él se imagina trabajando en un taller mecánico o en una cocina, pero tiene la mente abierta para aprender en todos los ámbitos y aprovechar cualquier oportunidad laboral. Desde la Asociación Marroquí para la Integración de los Inmigrantes estamos plenamente convencidos y convencidas de que Jamal acabará cumpliendo con las metas y, además, no estará solo en ese proceso. A pesar de su juventud, cuenta con la madurez necesaria para seguir dando los pasos con determinación y con valentía.